OpenAI presenta Dots, agentes de IA siempre activos
OpenAI presenta Dots, agentes de IA que trabajan de forma continua, se conectan a tus aplicaciones y mantienen el contexto entre ChatGPT, Slack y Teams. Llegan primero a usuarios Pro y Business Premium en mercados elegibles, con controles para revisar y aprobar sus acciones.

OpenAI ha presentado Dots, agentes de IA que pueden trabajar de forma continua, conectarse a tus aplicaciones y avanzar en tareas sin que tengas que dirigir cada paso. El servicio empieza a llegar a algunos usuarios de ChatGPT y pretende convertir la IA en una ayuda permanente, no solo en una herramienta que consultas cuando surge una duda.
Cada Dot funciona con GPT-6 Astra y tiene su propio ordenador en la nube, con navegador y acceso a las aplicaciones que tú autorices. Puede investigar, preparar documentos, seguir proyectos y avisarte cuando necesita una decisión. También puede trabajar en varias tareas a la vez.
La idea es sencilla: le das un objetivo, le explicas cómo te gusta trabajar y revisas sus avances. Con el tiempo, el Dot aprende tus preferencias y tus criterios. Por ejemplo, podría detectar que falta una factura, prepararla y enviarla solo después de pedirte aprobación.
Una IA conectada a tus herramientas
Los Dots pueden conectarse a más de 4.000 aplicaciones mediante el ecosistema de plugins de OpenAI. Puedes contactar con ellos desde ChatGPT en ordenador, web y móvil, además de Slack y Teams. El soporte para mensajes de texto llegará más adelante.
El contexto se mantiene entre canales. Así, puedes iniciar un proyecto en ChatGPT, compartirlo con tu equipo en Slack y continuar el trabajo sin tener que explicar de nuevo todos los detalles.
OpenAI también describe ejemplos de uso dentro de la empresa:
- Investigar un error que aparece en Slack.
- Convertir un diseño nuevo en una aplicación funcional.
- Mantener coordinado a un equipo durante un ciclo de planificación.
- Seguir tareas administrativas, como facturas o procesos de contratación.
Son ejemplos de pruebas internas y tempranas, no una garantía de que cualquier Dot pueda resolver automáticamente todos esos trabajos.
Tú decides hasta dónde puede llegar
Un Dot puede funcionar de manera autónoma, pero incluye límites para que mantengas el control. Puedes elegir qué aplicaciones puede utilizar, revisar su actividad y establecer reglas personalizadas. Esas reglas pueden permitir acciones concretas, exigir aprobación o bloquearlas por completo.
Las tareas delicadas siguen requiriendo tu intervención. Cambiar una contraseña, por ejemplo, siempre queda en tus manos. Además, un sistema de revisión automática compara las acciones que podrían afectar a tus cuentas o compartir información con tus instrucciones, tus reglas y los requisitos de seguridad.
Cuando trabaja en segundo plano, la función de “investigación proactiva” usa herramientas de solo lectura. Eso significa que puede consultar información en aplicaciones conectadas, pero no enviar mensajes, modificar contenido ni controlar tu navegador o tu ordenador sin permisos adicionales.
Tu equipo y sus archivos permanecen separados del ordenador en la nube del Dot, salvo que decidas conectarlos. OpenAI afirma que los Dots también pueden usar contraseñas guardadas en sitios compatibles sin exponerlas al modelo. Aun así, advierte que pueden cometer errores y recomienda revisar cualquier trabajo con consecuencias importantes.
Disponibilidad y precio
Los Dots empiezan a desplegarse en mercados elegibles para usuarios de ChatGPT Pro y Business Premium. El primer Dot está incluido en esos planes, sin coste adicional, y puede utilizarse para conversar, organizar ideas y gestionar tareas de forma continua.
Los usuarios Enterprise, incluidos los espacios Edu y Healthcare, pueden probar una beta si el administrador de su organización la activa. OpenAI también está empezando pilotos con Dots especializados para tareas concretas, como compras, facturación, marketing por correo electrónico, soporte al cliente y contratos.
Estos Dots especializados tendrán su propia identidad, credenciales y permisos dentro de una empresa. OpenAI trabaja además con Microsoft para integrarlos con Agent 365 y con los controles de seguridad y gobierno que las compañías ya utilizan.
Las conversaciones con tu Dot no cuentan para los límites habituales de uso de ChatGPT. Sin embargo, las tareas que lance o gestione en Codex o ChatGPT Work sí consumen los límites correspondientes.
El despliegue es gradual y OpenAI planea permitir más adelante que cada usuario añada Dots adicionales y ajuste su velocidad o la cantidad de trabajo mensual. Para empezar, hay que crear el primer Dot desde la aplicación de escritorio o el navegador de escritorio, conectar las aplicaciones necesarias y completar la configuración inicial.
La importancia de Dots está en el cambio de modelo: pasas de pedir respuestas puntuales a delegar objetivos completos. El reto será comprobar si esa autonomía ahorra tiempo de verdad sin crear nuevos problemas de permisos, errores o supervisión. Por eso, lo decisivo no será solo lo que un Dot pueda hacer, sino lo fácil que resulte saber qué está haciendo y detenerlo cuando sea necesario.