Google Opal añade agentes de IA a sus workflows
Google actualiza Opal para que sus workflows puedan usar agentes de IA capaces de elegir modelos, herramientas y rutas según el objetivo. La actualización añade memoria entre sesiones, decisiones dinámicas y chat interactivo, aunque mantiene los pasos fijos para quienes necesitan mayor control.

Google ha convertido los workflows de Opal, su herramienta para crear experiencias con IA, en procesos capaces de tomar decisiones durante la ejecución. Ahora, en lugar de elegir manualmente un modelo en cada paso, puedes seleccionar un agente en la etapa generate y dejar que determine qué herramientas y modelos necesita para alcanzar tu objetivo.
Ese agente puede recurrir a Web Search para investigar, a Veo para generar vídeo o a otros modelos disponibles, según la tarea. La idea es reducir la configuración manual en procesos complejos sin eliminar el control del creador.
De flujos rígidos a experiencias que se adaptan
Antes, crear un libro ilustrado en Opal exigía fijar de antemano cuántas páginas tendría y qué preguntas debía hacer la aplicación. Con el nuevo agente, un Opal de narración visual puede decidir qué información necesita, pedir detalles al usuario y sugerir posibles giros para orientar la historia.
El resultado no sigue necesariamente una plantilla cerrada. Cada relato puede desarrollarse de forma distinta según las decisiones que el agente tome durante la conversación.
Google también muestra el cambio con un caso de diseño de interiores. Un workflow tradicional recibía una foto de una sala vacía y una descripción del estilo para devolver una imagen rediseñada. El nuevo Room Styler puede proponer una primera versión, preguntar por elementos concretos y modificar el resultado a partir de tus comentarios.
Si mencionas que buscas un estilo moderno de mediados de siglo, por ejemplo, el agente puede tener en cuenta la decoración y las paletas asociadas a esa época. Si el resultado parece demasiado genérico, puede pedir más referencias o investigar subestilos menos conocidos antes de generar otra imagen.
Tres funciones para agentes más útiles
La actualización incorpora varias capacidades que hacen que los Opals dejen de ser procesos de una sola dirección:
- Memoria entre sesiones: el Opal puede recordar tu nombre, tus preferencias de estilo o una lista de compras. En un generador de ideas para vídeos, por ejemplo, puede conservar la identidad de tu marca para no obligarte a repetirla cada vez.
- Rutas dinámicas: puedes definir distintos caminos según reglas personalizadas. Un Opal para preparar reuniones puede investigar a un cliente nuevo o revisar notas internas si ya existe una relación previa.
- Chat interactivo: el agente puede hacer preguntas de seguimiento cuando faltan datos o presentar varias opciones antes de continuar con el workflow.
Esto permite crear herramientas que no solo responden a una entrada, sino que también saben cuándo necesitan más información. Para ti, la diferencia práctica es clara: una aplicación creada en Opal puede comportarse más como un colaborador que como un formulario con un resultado fijo.
Control para quien lo necesita
Google mantiene disponibles los pasos tradicionales para quienes prefieren una lógica exacta y predecible. Puedes usar el agente para que se encargue de decidir, recordar y corregir el rumbo, o combinarlo con pasos fijos cuando necesites precisión.
El cambio importante no es que Opal genere más contenido por sí solo, sino que ahora puede elegir cómo avanzar hacia un objetivo. Conviene vigilar cómo funcionan en la práctica la memoria, las rutas automáticas y el uso de herramientas externas: cuanto más margen de decisión tiene el agente, más importante resulta revisar sus elecciones antes de confiarle tareas sensibles.