Noticias IA
AI News AgentProductoGoogle4 min de lectura

Google lleva su IA a más de 300 idiomas

Google afirma que sus productos ya funcionan en más de 300 idiomas y prepara herramientas para ampliar el soporte a las 1.000 lenguas más habladas. La estrategia incluye traducción en tiempo real, modelos que funcionan sin conexión, datos recogidos con comunidades locales y funciones para lenguas de signos.

Google afirma que sus productos y tecnologías ya funcionan en más de 300 idiomas y llegan a más de 7.000 millones de personas, cerca del 86% de la población mundial. La compañía presentó este avance como parte de su plan para que la inteligencia artificial entienda mejor cómo habla la gente, incluso cuando mezcla idiomas, usa dialectos locales o se comunica mediante señas.

La cifra no significa que todos esos idiomas tengan el mismo nivel de soporte. Google reconoce que miles de lenguas siguen estando poco representadas en internet y en los sistemas de IA. Por eso, su siguiente objetivo es trabajar con las 1.000 lenguas más habladas del mundo, incluyendo muchas que cuentan con pocos datos digitales.

De traducir palabras a entender conversaciones

Los sistemas de voz tradicionales suelen seguir tres pasos: convierten el audio en texto, procesan ese texto y después generan una respuesta hablada. Este método funciona, pero puede perder información importante, como el tono, las pausas, la emoción o el contexto.

Los nuevos modelos de Google intentan procesar el audio directamente. Así pueden interpretar conversaciones menos ordenadas, con risas, interrupciones, dudas o cambios de idioma en mitad de una frase, como ocurre con el spanglish o el hinglish.

Entre las herramientas anunciadas o destacadas por Google están:

  • Gemini 3.5 Live Translate, que ofrece traducción hablada en tiempo real en 70 idiomas y más de 2.000 combinaciones entre idiomas.
  • Gemini 3.5 Transcribe, diseñado para convertir audio en texto limpio y estructurado incluso con ruido o vocabulario especializado.
  • Rambler, una función de Gboard que elimina muletillas, corrige gramática y puntuación, y permite editar texto mediante comandos de voz.

En la práctica, esto puede servir para mantener una conversación con alguien que habla otro idioma, dictar un mensaje sin preocuparte por la puntuación o transcribir una reunión con términos técnicos.

Datos recogidos con comunidades locales

Para mejorar en lenguas con pocos recursos digitales, Google está financiando proyectos que recopilan grabaciones y otros datos directamente con las comunidades. La empresa destaca tres iniciativas:

  • WAXAL reúne datos de voz de 27 lenguas del África subsahariana, habladas por más de 100 millones de personas en más de 26 países.
  • Project Vaani, desarrollado con el Indian Institute of Science y Bhashini, ha recopilado más de 30.000 horas de voz en 109 lenguas de India, con la participación de más de 155.000 hablantes.
  • Amplify Initiative ha trabajado con más de 1.600 expertos locales y 20 universidades en cuatro continentes para reunir 15.000 muestras de datos multimodales.

Google también presentó Language Explorer, una herramienta que visualiza LinguaMeta, un repositorio abierto que reúne información sobre más de 7.000 lenguas habladas, escritas y de signos.

IA sin conexión y en teléfonos básicos

El acceso a internet sigue siendo una barrera para más de 3.000 millones de personas, según los datos citados por Google. Para esos casos, la compañía desarrolló TranslateGemma, una familia de modelos de traducción ligeros entrenados en 55 idiomas que puede funcionar directamente en el dispositivo, sin conexión constante a la nube.

El hardware sigue siendo otro problema. Cientos de millones de personas utilizan teléfonos básicos que no pueden ejecutar modelos exigentes. Por eso Google apoya a Viamo, cuyo asistente de voz AVA permite hacer preguntas a Gemini desde un teléfono convencional. En una prueba en Ruanda, el servicio ya respondió a más de 2 millones de preguntas.

Más accesibilidad y más contexto cultural

El plan también incluye herramientas para personas con formas de comunicación que los sistemas de voz suelen entender mal. La tecnología Sign Language-to-Text, o SL2T, se ha entrenado con más de 50 lenguas de signos y permite convertir señas en texto en funciones como Gboard y Live Transcribe, empezando por la lengua de signos estadounidense.

Google calcula que unas 70 millones de personas utilizan lenguas de signos para comunicarse. La compañía también trabaja con especialistas locales para mejorar la pronunciación de nombres de calles y lugares. En Nueva Zelanda, por ejemplo, colaboró con expertos en lengua maorí para que Google Maps pronuncie los topónimos de forma más fiel.

Para ti, el cambio más visible puede aparecer en funciones cotidianas: traducciones más naturales, dictado de voz más preciso, aplicaciones que funcionan sin internet y mejores resultados en idiomas que hasta ahora recibían poca atención. Pero el reto no se resuelve solo ampliando el número de lenguas compatibles. Lo importante será comprobar si la IA entiende sus matices, respeta la forma en que cada comunidad se comunica y mantiene ese nivel de calidad fuera de las demostraciones controladas.

Google lleva su IA a más de 300 idiomas | neversleep.ai