Anthropic mide el impacto de la IA en el empleo
Anthropic propone una nueva medida para calcular cuánto están siendo automatizadas las tareas laborales y encuentra que la IA todavía cubre solo una fracción de su potencial. No detecta un aumento general del desempleo, aunque la contratación de jóvenes se ha ralentizado en las ocupaciones más expuestas.

Anthropic no encuentra un aumento general del desempleo en los trabajos más expuestos a la inteligencia artificial, pero sí detecta una señal temprana: desde 2024, los jóvenes de 22 a 25 años tienen menos probabilidades de ser contratados en esas ocupaciones.
El estudio, publicado el 5 de marzo de 2026, propone una forma nueva de medir el riesgo de desplazamiento laboral. La llama exposición observada: combina lo que un modelo de lenguaje podría hacer en teoría con las tareas que realmente se están realizando con Claude en entornos profesionales.
La diferencia importa. Una tarea puede ser técnicamente automatizable y, aun así, no utilizarse con IA por motivos legales, falta de integración con otros programas o necesidad de revisión humana.
La IA todavía usa una parte de su potencial
Para calcular la exposición, Anthropic cruza tres fuentes de datos:
- La base O*NET, que describe las tareas de unas 800 ocupaciones en Estados Unidos.
- Datos de uso de Claude recopilados por el Anthropic Economic Index.
- Estimaciones previas sobre las tareas que un modelo de lenguaje podría realizar al menos el doble de rápido.
El resultado muestra una brecha clara entre capacidad y uso real. Por ejemplo, los modelos podrían tener margen para cubrir el 94% de las tareas de las ocupaciones de informática y matemáticas, pero el uso observado de Claude alcanza actualmente el 33% de esas tareas.
En conjunto, el estudio considera que alrededor del 30% de los trabajadores está en ocupaciones sin cobertura observada. Ahí aparecen empleos como cocineros, mecánicos de motocicletas, socorristas, camareros, lavaplatos y asistentes de probadores.
Entre las ocupaciones con mayor exposición están:
- Programadores informáticos, con una cobertura del 75%.
- Representantes de atención al cliente, debido sobre todo al uso de Claude mediante sistemas empresariales.
- Técnicos de introducción de datos, con una cobertura del 67%.
La medida da más peso a los usos automatizados que a los que simplemente ayudan a una persona. También cuenta más las tareas realizadas en contextos de trabajo que los usos generales o personales.
Los empleos más expuestos podrían crecer menos
Anthropic compara su indicador con las previsiones de empleo de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos para 2024-2034. La relación es moderada, pero apunta en la misma dirección: por cada 10 puntos porcentuales adicionales de cobertura observada, el crecimiento previsto de una ocupación baja 0,6 puntos porcentuales.
Eso no significa que la IA vaya a eliminar automáticamente esos puestos. Una previsión de menor crecimiento puede reflejar contrataciones más lentas, cambios en las tareas o una sustitución gradual de parte del trabajo.
Las personas que ocupan los puestos más expuestos tampoco forman un grupo aleatorio. Antes del lanzamiento de ChatGPT, ganaban en promedio un 47% más, tenían más estudios y era más probable que fueran mujeres, blancas, asiáticas y mayores que quienes trabajaban en ocupaciones sin exposición observada.
El desempleo aún no muestra un golpe claro
La investigación compara datos de la encuesta laboral estadounidense desde 2016, prestando especial atención al periodo posterior a la llegada de ChatGPT a finales de 2022.
El resultado principal es prudente: no aparece un aumento estadísticamente claro del desempleo entre quienes trabajan en las ocupaciones más expuestas. Sus tasas han seguido una evolución parecida a las de los empleos menos expuestos.
Esto descarta, por ahora, un impacto amplio y visible, pero no demuestra que la IA no esté cambiando el mercado laboral. El desempleo puede tardar en reflejar una menor contratación, y quienes no consiguen su primer empleo pueden volver a estudiar, aceptar otro trabajo o abandonar temporalmente la búsqueda.
Ahí aparece la señal más delicada del informe. Para los trabajadores de 22 a 25 años, la entrada mensual en ocupaciones muy expuestas cayó aproximadamente 0,5 puntos porcentuales frente a una tasa estable cercana al 2% en los puestos menos expuestos. En promedio, la tasa de contratación en esos empleos fue un 14% menor que en 2022, aunque el resultado apenas alcanza significación estadística.
Qué significa para ti
Si trabajas en una ocupación expuesta, el dato no indica que tu puesto vaya a desaparecer mañana. Indica que algunas tareas pueden automatizarse antes de que el efecto aparezca como despidos masivos: primero podrían reducirse las nuevas contrataciones, especialmente en puestos de entrada.
Para las empresas, la investigación ofrece una forma de vigilar qué tareas empiezan a automatizarse y no solo qué profesiones parecen amenazadas. Para quienes buscan empleo, refuerza la importancia de aprender a trabajar con estas herramientas y de desarrollar capacidades que todavía requieran criterio, responsabilidad o interacción física.
La conclusión provisional es sencilla: la IA todavía no ha provocado un aumento general del desempleo en Estados Unidos, pero el mercado puede estar cerrándose antes para algunos trabajadores jóvenes. Anthropic planea actualizar esta medición con nuevos datos de uso y empleo. Esa evolución será clave para distinguir una señal pasajera de un cambio estructural.